Confirmado, que el primero gasta menos que el segundo, el reto está en comprobar cuál es la diferencia de consumo entre ellos. Desde Toyoya lo han aceptado y con la ayuda de EDF ha realizado una interesante prueba en la ciudad de Estrasburgo que nos da la respuesta: un coche híbrido consume un 46% menos que uno de gasolina de tamaño similar.

El porcentaje se considera teniendo en cuenta que los híbridos de la prueba se recargaban 1,1 veces al día; si esta frecuencia aumentase hasta 1,6 veces, el ahorro sería del 70%.

Toyota utilizó varios de sus híbridos por las calles y carreteras de Estrasburgo hasta completar un recorrido de 4.000.000 kilómetros. Los conductores de los coches híbridos implicados han contado con una red de 145 puntos de carga. Además, para que la prueba fuera lo más real posible ha realizado el 60% de las recargas en el lugar de trabajo, el 37% en el domicilio y el 3% en puntos públicos.

De la prueba han salido las siguientes conclusiones:

– La diferencia de consumo expuesta anteriormente.

– Un conductor que utilice a diario un coche híbrido ahorrará una media de 1.400 euros al año.

– En un coche híbrido la frecuencia de carga es proporcional a la reducción del consumo.

– Los usuarios cargan los coches híbridos principalmente en el trabajo y en casa, mientras que los puntos públicos se utilizan de forma esporádica.

– Programar las recargas consigue reducir las emisiones de CO2 del 10% al 15 %.

– El coste medio por recarga es de unos 0,30 euros (todos los costes incluidos).