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Cómo viajar más cómodo: 3 consejos fundamentales

¿Como viajar mas cómodos? ¿Hay alguna técnica o hábito que permita que el viaje (y la llegada) se disfruten más?

Viajar es una parte esencial de la vida para muchos emprendedores. En algunos casos, es parte del trabajo, como cuando se viaja para contactar con un cliente o un proveedor. En otros, es parte del estilo de vida desean como emprendedores.

Pero cuando hablamos de viajar nos referimos, en general, al hecho de estar en otras ciudades o lugares. Muy pocas personas dicen que disfrutan «estar en un bus por muchas horas». Lo mismo sucede con los trenes y los aviones.

El problema se amplifica cuando intentamos cubrir grandes distancias, ¡y ni hablar si lo hacemos en bus o tren!

Hace un par de días Marie me contó de un vuelo con escalas de casi 24 horas. Esta semana yo pasé 20 horas en bus yendo de Salta a Buenos Aires. (De hecho escribí este artículo en el bus de regreso, en la hora 14).

Los viajes largos (y más si se dan cerca en el tiempo) pueden ser agotadores y desgastantes si no sabemos cómo afrontarlos.

No viajar cómodos tiene dos grandes consecuencias.

La primera es tiempo perdido en relación a lo que nos importa: perdemos las horas de viaje y luego perdemos un día intentando reponer las energías del viaje. En general pasamos esas horas incómodos, comiendo y durmiendo mal. Eso requiere luego 24 horas de recuperación, a lo cual hay que sumarle los efectos del jet-lag y el estrés de ubicarte en una nueva ciudad que no es la tuya.

Y ni hablar si viajas con una maleta grande o una mochila de mas de 35 litros.

El segunda se deriva de ese desgaste. Como nos agota, no queremos saber nada con viajar. Nuestras opciones de viaje empiezan a reducirse a viajes cortos y en avión. En países como Argentina, eso significa que vas a viajar mucho, mucho menos. Cuando lo hagas, lo vas a hacer por menos tiempo también.

Viajar menos significa no solo menos aventuras, sino también posibilidades que se cierran. Aventuras, lugares y personas que quedan pospuestos.

Estoy seguro de que Superhábitos no sería lo que es si no hubiéramos viajado a Mar del Plata, Tucumán, Mendoza, Iquique, Santiago de Chile y Buenos Aires en el ultimo año.

Así que hoy pensé contarles un par de trucos viajeros emprendedores que aprendimos de estas experiencias.

Son los mismos que utilizamos esta semana con Santi para disfrutar el viaje a Buenos Aires. Nos permitieron disfrutar del viaje, llegar con pilas para afrontar la actividad. Ahora me permiten a mi estar escribiendo esto mientras el resto de los pasajeros duermen.

Primer consejo: Pocas cosas

En 2010 viajé en avión por primera vez. Estaba yendo a Cartagena a un Concurso de estudiantes de Derecho. Hacerlo implicaba seis vuelos diferentes: SAL-BA, BA-BOG, BOG-CARTAG, CARTAG-BOG, BOG-BA,BA-SAL.

Fue una experiencia genial, y los vuelos seguidos me ayudaron a descubrir un patrón clave: los viajeros frecuentes suben al avión (y su asiento) con pocas cosas. De hecho, la cantidad de cosas con que una persona sube es la mejor forma de distinguir si se trata de alguien que viaja mucho o poco.

Pero había una contradicción: las mismas personas que subían ligeras al avión después esperaban 30 o 40 minutos a que una maleta gigante apareciera por el maletero.

Un tiempo después empezamos a adentrarnos en el minimalismo, y las ideas empezaron a cerrar: ¿Que pasaría si no sólo llevaras pocas cosas de mano, sino pocas cosas en general?

Empezamos a reducir, hicimos un curso de montañismo y llegamos al punto en el cual podemos viajar sólo con una mochila de 28 litros y lo puesto. En esa mochila están incluidas las herramientas de trabajo, los objetos personales, la ropa formal y la ropa diaria para 2 meses como mínimo.

Viajar con pocas cosas hace que estés más cómodo durante el viaje. Tu asiento está libre.

Al bajarte no debes esperar maletas. En la ciudad a la que llegas puedes salir caminando o usar el transporte público. Armar o desarmar tu equipaje es cuestión de media hora, y es fácil asegurarte de no olvidar nada.

Segundo consejo: Mantener tu rutina

Si analizamos las conductas normales al viajar, es fácil ver por qué se vuelve agotador:

* Comemos más de lo normal (y menos saludable).
* Dormimos en cualquier horario, y en malas posiciones.
* Nos pasamos demasiadas horas sentados.
* Nuestra mente va y viene, sin orden.

No estoy inventando esta lista, sino enumerando lo que veo a mi alrededor en el colectivo.

Todas estas actividades nos quitarían energías físicas si las hiciéramos en nuestra casa también: O acaso esperaríamos ser productivos después de pasar 20 horas durmiendo mal, comiendo papas fritas con Coca Cola y viendo películas?

Hay una mejor forma de viajar, que cambia rotundamente cómo nos sentimos al llegar:

Sólo comer en los horarios que comemos en casa. Ir comiendo algo «para pasar el rato» puede sonar divertido, pero termina afectando mucho al cuerpo.

Tomar agua mientras viajamos. Hay pocas cosas que impacten tanto sobre cómo estamos. Es fundamental hidratarse bien. 1/2 litro cada 2 horas de viaje es una buena cantidad.

Dormir en los horarios que dormiríamos en casa.

Moverse. Eso implica cambiar de posición cada tanto, caminar un poco (el agua ayuda, porque luego hay que ir al baño) y aprovechar cualquier escala o parada para permanecer de pie y mover las piernas.

Actividades. Es una muy buena idea también mantener las actividades ordenadas de una forma similar a cómo haríamos en casa -manteniendo presente la diferencia entre actividades de viaje y las que no que mencionó Diana hace un tiempo.

Un buen consejo para evitar el jet-lag, que probamos este año y funciona genial, es organizar estos horarios y rutinas de acuerdo al lugar de llegada. Es decir, vivir las 24 horas previas a llegar ahí en el horario del lugar de destino.

Tercer consejo: Las herramientas

Hay ciertos gadgets o herramientas que son muy prácticos para lograr mantener la rutina y viajar con pocas cosas:

Un cuello multiuso (o Buff). En los viajes sirve de bufanda, gorro, antifaz para dormir, sujetador del pelo y es comodo para dormir.

Candado. Si viajas con una mochila – y la llevas contigo – puede ser que te preocupe su seguridad mientras duermes. Un candado es la solución perfecta.

* Lector digital. Mi actividad preferida en los viajes es leer. Llevar un libro implica mucho volumen, y eso aumenta si queremos tener dos, o si es un libro largo. El lector nos permite llevar 50 con un volumen de la mitad de un libro. En este viaje, por ejemplo, leí 4 libros distintos, ¡traerlos hubiera ocupado la mitad de mi mochila!

Cargador portátil. Otra actividad que disfruto en los viajes es escribir, digitalizar notas y contestar correos. Hacerlo en el teléfono celular es la mejor forma que he encontrado hasta ahora, ya que tienen mejor batería y cámara que las portátiles. También es mas fácil maniobrar con ellos en los espacios reducidos que implica viajar.

Estos son los cuatro ítems o herramientas que más han impactado en la calidad de mis viajes, y son clave para viajar más cómodo.

Viajar cómodo se trata de decisiones inteligentes

Todas las ideas en este artículo surgen de pasar tiempo pensando cómo aprovechar y hacer más fácil viajar para un emprendedor.

Viajar más cómodo se trata de tener claro nuestro objetivo y ver qué podemos hacer diferente en función de eso.

Para llegar con energías y en ritmo, es bueno mantener las energías y ritmo en el viaje.

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